Saco de cemento se consigue en Bs. 15.000 aún cuando marca precio justo de mil bolívares
98%
de las grandes construcciones quedaron inconclusas. La escasez de
materiales paralizó al menos 245 obras macro desde junio del año pasado.
El presidente del Sindicato Único de Trabajadores y Profesionales de la Construcción, Vialidad, Conexos y Similares de Anzoátegui (Suopicvcsea), José Hurtado, aseguró que actualmente solo cinco proyectos están en desarrollo, entre ellas, el recién anunciado terminal metropolitano de Barcelona.
El presidente del Sindicato Único de Trabajadores y Profesionales de la Construcción, Vialidad, Conexos y Similares de Anzoátegui (Suopicvcsea), José Hurtado, aseguró que actualmente solo cinco proyectos están en desarrollo, entre ellas, el recién anunciado terminal metropolitano de Barcelona.
Hurtado explicó que el limitado acceso al
cemento y la cabilla se ha agravado con los años. Pero desde hace nueve
meses desaparecieron por completo y ahora solo se hallan en el mercado
negro.
El representante advirtió que el saco de
cemento lo venden en Bs. 15 mil cuando en realidad cuesta mil bolívares.
La barra de hierro forjado la consiguen entre Bs. 8 mil y Bs. 15 mil y
el precio establecido por el gobierno es de Bs. 2 mil 500.
Según denunció, una mafia dentro de las
propias compañías estatales oferta los productos a sobreprecio.
Aparentemente, las propias fábricas de los materiales venden la paleta
de la mezcla de polvillo en 100 millones y el camión de cabillas en 600
millones de bolívares.
“Los contratistas se están yendo a quiebra
porque no tienen cómo culminar sus obras. No nos explicamos cómo es que
los materiales no se consiguen pero en el mercado negro abundan. La
corrupción viene desde las propias empresas”, rechazó el presidente de
Suopicvcsea.
La consecuencia más grave de esta situación
es la pérdida de empleos. Hasta octubre del año pasado estaban censados
seis mil 800 trabajadores. En enero de este año la cifra descendió
abruptamente a solo 350 obreros.
Aún más preocupante es que, según las
declaraciones de Hurtado, la mayoría de quienes se dedicaban a la
construcción ahora “bachaquean” productos de primera necesidad.
Durante el reinicio de los trabajos en el
terminal, el ministro de Obras Públicas, César Salazar, admitió que el
gobierno está arrancando este año obras que estaban paralizadas.
Explicó que algunas de ellas se estancaron y
bajaron su ritmo con la caída del precio del petróleo. Pero aseguró que
desde enero han iniciado nuevamente varias infraestructuras.
Recordó, además, que solo esa nueva infraestructura emplearía a más de dos mil obreros.
Peticiones sin respuesta
El sindicato de la construcción asegura haber solicitado reuniones
con el gobernador, Nelson Moreno, sin obtener respuestas fructíferas.
Esperan poder establecer una mesa de diálogo para exponer las
deficiencias y necesidades del sector. Dijeron que están dispuestos para
cuando la autoridad regional marque fecha para la conversación.ElNorte.com.ve / Katherine Carrizales