Liderada por una gran actuación de Lionel Messi, La Albiceleste
vapuleó 4-0 a la tropa estadounidense en el estadio NRG de Houston
Lionel Messi ratificó anoche su condición de virtuoso del fútbol y con
una memorable actuación orquestó la goleada 4-0 de Argentina sobre
Estados Unidos (EE UU) en la semifinal de la Copa América Centenario
2016.
El astro del FC Barcelona español marcó un gol y repartió dos asistencias para encaminar a La Albiceleste a la final del certamen.
Ezequiel Lavezzi facturó en una ocasión y Gonzalo Higuaín en dos, para completar la paliza sudamericana en el estadio NRG de Houston, Texas.
Los 70.858 fanáticos que asistieron al careo vieron cómo el conjunto gaucho no dejó que la tropa local pateara una sola vez al arco en 90 minutos.
Messi inició su show a los tres minutos, cuando habilitó a Ezequiel Lavezzi con un balón bombeado, para que éste abriera el score. El tanto fue la consecuencia de la presión asfixiante ejecutada por los dirigidos por Gerardo Martino desde el arranque del choque.
Lujo
“La Pulga” mostró lo mejor de su repertorio 29 fracciones más tarde.
Después de recibir una dura infracción de Chris Wondolowski, amonestado por esa acción, se encargó de cobrar la falta desde las cercanías de la semiluna del área anfitriona.
Con su prodigiosa zurda, empalmó un violento disparo que superó la barrera y se incrustó en el vértice izquierdo de la portería custodiada por Brad Guzan.
Messi arribó a cinco tantos en la presente justa. Está a uno del chileno Eduardo Vargas, autor de seis anotaciones y líder de la tabla de goleadores.
La diana tuvo un ribete especial. Fue la quincuagésima quinta ocasión en la que el rosarino mueve las redes con Argentina, cifra que lo convierte en el máximo artillero histórico de su seleccionado.
Superó a Gabriel Batistuta (54 goles) con quien compartía hasta ayer el sitial de honor.
El 2-0 se mantuvo hasta el descanso y cinco minutos después de la reanudación (50’), Gonzalo Higuaín aumentó la ventaja visitante (3-0), al aprovechar un rebote de Guzan ante un tiro suyo.
A los 86’, Messi robó una pelota y se la cedió rastrera a Higuaín, para que el ariete completara su doblete y sentenciara la pizarra definitiva (4-0).
Argentina, que disputará su segunda final continental de manera consecutiva, esperará al rival que surja del ganador del desafío de hoy entre Colombia y Chile.
El astro del FC Barcelona español marcó un gol y repartió dos asistencias para encaminar a La Albiceleste a la final del certamen.
Ezequiel Lavezzi facturó en una ocasión y Gonzalo Higuaín en dos, para completar la paliza sudamericana en el estadio NRG de Houston, Texas.
Los 70.858 fanáticos que asistieron al careo vieron cómo el conjunto gaucho no dejó que la tropa local pateara una sola vez al arco en 90 minutos.
Messi inició su show a los tres minutos, cuando habilitó a Ezequiel Lavezzi con un balón bombeado, para que éste abriera el score. El tanto fue la consecuencia de la presión asfixiante ejecutada por los dirigidos por Gerardo Martino desde el arranque del choque.
Lujo
“La Pulga” mostró lo mejor de su repertorio 29 fracciones más tarde.
Después de recibir una dura infracción de Chris Wondolowski, amonestado por esa acción, se encargó de cobrar la falta desde las cercanías de la semiluna del área anfitriona.
Con su prodigiosa zurda, empalmó un violento disparo que superó la barrera y se incrustó en el vértice izquierdo de la portería custodiada por Brad Guzan.
Messi arribó a cinco tantos en la presente justa. Está a uno del chileno Eduardo Vargas, autor de seis anotaciones y líder de la tabla de goleadores.
La diana tuvo un ribete especial. Fue la quincuagésima quinta ocasión en la que el rosarino mueve las redes con Argentina, cifra que lo convierte en el máximo artillero histórico de su seleccionado.
Superó a Gabriel Batistuta (54 goles) con quien compartía hasta ayer el sitial de honor.
El 2-0 se mantuvo hasta el descanso y cinco minutos después de la reanudación (50’), Gonzalo Higuaín aumentó la ventaja visitante (3-0), al aprovechar un rebote de Guzan ante un tiro suyo.
A los 86’, Messi robó una pelota y se la cedió rastrera a Higuaín, para que el ariete completara su doblete y sentenciara la pizarra definitiva (4-0).
Argentina, que disputará su segunda final continental de manera consecutiva, esperará al rival que surja del ganador del desafío de hoy entre Colombia y Chile.