A la espera de que se devele el programa
económico-tributario que aplicará el Ejecutivo, el vicepresidente de
Fedecámaras llamó a tomar decisiones que atiendan problemas de fondo
Las distorsiones del país han sido analizadas por consultoras locales y extranjeras, las cuales ante la falta de estadísticas oficiales han hecho previsiones: elevada inflación -calculada en torno a 200% al cierre del año-, persistente escasez -entre 30% y 50% según el rubro- y caída de la producción -alrededor de 10%.
Atendiendo a esta situación y al eventual plan de medidas, el presidente de Conindustria, Juan Pablo Olalquiaga, acompañó la idea de que se estructure un programa donde se privilegie lo económico.
Instó a pagar la deuda con proveedores internacionales -estimada en $12 millardos- para reabrir las líneas de crédito y garantizar insumos a la industria, así como levantar el control de cambio y modificar la Ley de Precios Justos.
Expuso que estos tres factores permitirían recuperar los inventarios de materia prima y trasladar los costos al precio de venta, estimulando la producción.
Aunque las peticiones de Conindustria son bastante específicas, el presidente Nicolás Maduro hizo un bosquejo del plan que poco se acerca a las peticiones empresariales.
Adelantó que está “analizando un conjunto de buenas medidas tributarias para seguir ampliando la base tributaria”, al tiempo que dibujó el pago de impuestos en divisas para las empresas exportadoras y medidas para frenar la especulación y fortalecer la economía familiar.
Críticas
El presidente de Fedecámaras consideró que el centro del problema es que se necesitan profundos cambios a nivel de las políticas económicas, que propicien el libre mercado y confianza a los inversionistas.
Por ello advirtió que “si el sector económico venezolano continúa en recesión, no se le pueden cargar nuevos impuestos”. A esto se unió la presidenta de Consecomercio, Cipriana Ramos, quien alertó que las empresas están siendo afectadas por cargas impositivas parafiscales como la nueva tasa para emitir guías de distribución de alimentos y la licencia para farmacias, por lo que espera que no haya más medidas tributarias.
El dirigente de Marea Socialista, Nicmer Evans, advirtió que “con o sin indicadores oficiales, con o sin un Gobierno de conciliación, la crisis la pagamos quienes vivimos de nuestro trabajo”.
La postergación del anuncio presidencial sobre medidas fiscales
-previsto para este lunes- no frenó los llamados de todos los gremios
empresariales del país, que pidieron un plan de ajuste que permita
revertir la contracción de la economía -estimada por Ecoanalítica en
9,2% al cierre de 2015- y no un conjunto de acciones con fines
electorales.
La solicitud la hicieron Fedecámaras, Conindustria y Consecomercio. Aunque no en bloque, sino por separado, las tres principales organizaciones empresariales venezolanas coincidieron en la necesidad de que el Ejecutivo abandone la inacción económica.
El
vicepresidente de Fedecámaras, Carlos Larrazábal, fue directo al señalar
que espera que el eventual programa antiinflacionario “no sea paños
calientes con objetivos electorales”, sino que esté orientado a
“resolver los problemas de fondo”.La solicitud la hicieron Fedecámaras, Conindustria y Consecomercio. Aunque no en bloque, sino por separado, las tres principales organizaciones empresariales venezolanas coincidieron en la necesidad de que el Ejecutivo abandone la inacción económica.
Las distorsiones del país han sido analizadas por consultoras locales y extranjeras, las cuales ante la falta de estadísticas oficiales han hecho previsiones: elevada inflación -calculada en torno a 200% al cierre del año-, persistente escasez -entre 30% y 50% según el rubro- y caída de la producción -alrededor de 10%.
Atendiendo a esta situación y al eventual plan de medidas, el presidente de Conindustria, Juan Pablo Olalquiaga, acompañó la idea de que se estructure un programa donde se privilegie lo económico.
Instó a pagar la deuda con proveedores internacionales -estimada en $12 millardos- para reabrir las líneas de crédito y garantizar insumos a la industria, así como levantar el control de cambio y modificar la Ley de Precios Justos.
Expuso que estos tres factores permitirían recuperar los inventarios de materia prima y trasladar los costos al precio de venta, estimulando la producción.
Aunque las peticiones de Conindustria son bastante específicas, el presidente Nicolás Maduro hizo un bosquejo del plan que poco se acerca a las peticiones empresariales.
Adelantó que está “analizando un conjunto de buenas medidas tributarias para seguir ampliando la base tributaria”, al tiempo que dibujó el pago de impuestos en divisas para las empresas exportadoras y medidas para frenar la especulación y fortalecer la economía familiar.
Críticas
El presidente de Fedecámaras consideró que el centro del problema es que se necesitan profundos cambios a nivel de las políticas económicas, que propicien el libre mercado y confianza a los inversionistas.
Por ello advirtió que “si el sector económico venezolano continúa en recesión, no se le pueden cargar nuevos impuestos”. A esto se unió la presidenta de Consecomercio, Cipriana Ramos, quien alertó que las empresas están siendo afectadas por cargas impositivas parafiscales como la nueva tasa para emitir guías de distribución de alimentos y la licencia para farmacias, por lo que espera que no haya más medidas tributarias.
El dirigente de Marea Socialista, Nicmer Evans, advirtió que “con o sin indicadores oficiales, con o sin un Gobierno de conciliación, la crisis la pagamos quienes vivimos de nuestro trabajo”.
Caída de importaciones
50 por ciento de caída de las importaciones entre septiembre y octubre es el cálculo que hace la presidenta de Consecomercio, Cipriana Ramos, ante la restricción de divisas en el sector. Expone que el desplome de las compras externas “significa que no hay mercancía”, y que sólo se dispondrá de lo que importe el Ejecutivo.
50 por ciento de caída de las importaciones entre septiembre y octubre es el cálculo que hace la presidenta de Consecomercio, Cipriana Ramos, ante la restricción de divisas en el sector. Expone que el desplome de las compras externas “significa que no hay mercancía”, y que sólo se dispondrá de lo que importe el Ejecutivo.
Expectativa
El presidente de Datanálisis, Luis Vicente León, también ventiló sus expectativas sobre los anuncios, y dijo que no espera acciones importantes antes de las elecciones, sino medidas “populistas” que impliquen elevar el gasto público y el abastecimiento con sistemas de distribución propios.
El presidente de Datanálisis, Luis Vicente León, también ventiló sus expectativas sobre los anuncios, y dijo que no espera acciones importantes antes de las elecciones, sino medidas “populistas” que impliquen elevar el gasto público y el abastecimiento con sistemas de distribución propios.