La madrugada del martes, fue hallada la cabeza de Rosalio
Gamboa Gamboa, de 27 años, al lado del busto del Generalísimo Francisco
de Miranda, en la plaza del mismo nombre
Un curioso, que no reveló su nombre, contó que estaba sentando en un banco cuando de repente volteó la mirada y se percató de la cabeza humana.
Alertó a los entes policiales y a la Guardia Nacional Bolivariana que reguardaron el lugar a la espera del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), subdelegación El Tigre.
El comisario Carlos Ratia, jefe de la Policía Municipal de Pariaguán, indicó que en otro lado de la ciudad, específicamente en una ladera del barrio Alí Primera, a unos 300 metros de una laguna, hallaron el cuerpo en posición de decúbito lateral de la persona ajusticiada.
No hubo dudas que se trataba de Rosalio Gamboa Gamboa, de 27 años, apodado “el roso”, quien dirigía una de las más temibles bandas delictivas que operan en jurisdicciones de Miranda y Monagas.
Los sabuesos del Cicpc procedieron a recolectar la cabeza que se le apreciaba laceraciones y cortadas profundas en la parte facial.
Mientras, el cuerpo tenía más de 40 perforaciones de bala y heridas causadas por el arma blanca que utilizaron para decapitarlo.
En la escena del crimen recogieron unas 13 evidencias, entre ellas más de 50 casquillos calibre 9 milímetros.
Trascendió que la orden para ejecutar a Rosalio Gamboa Gamboa fue dada desde el bunker de los pranes del Internado Judicial de Barcelona, ya que una vez que fue cercenada la cabeza escribieron en la arena la palabra “tinoco”, quien funge como “lugarteniente” y líder del recinto.
Asimismo, la violenta muerte habría sido divulgada desde el penal a través de llamadas telefónicas a los jefes policiales.
Móvil y prontuario
El móvil que se maneja es la venganza.
En los dos últimos años Gamboa se propuso a invadir el territorio y negocios ilegales de un poderoso grupo de reos de Puente Ayala, imponiéndose ante los sindicatos. Se dedicaba a la extorsión, secuestros, así como a robar y cometer asesinatos.
Suponen que alguien de su entorno lo traicionó y condujo al sitio donde fue acorralado y ejecutado.
Rosalio Gamboa era investigado por el Cicpc por seis homicidios y plagio, según consta en los expedientes K-15-0383-00447, K-15-0383-00288, K-14-0383-00477, K-15-0383-00504, K-K-15-0383-00166 y K-15-0246-01013, y era señalado en otros crímenes y narcotráfico.
También es mencionado en la privación ilegitima de libertad del comerciante y dueño de la Distribuidora de Hielo, David Rondón y de Julián Lara Alfaro, registrados hace un mes en las parroquias San Diego de Cabrutica y Santa Clara, respectivamente.
Nunca se ceduló, y según, era protegido por oficiales activos de organismos de seguridad del Estado.
El macabro hallazgo de una cabeza
al lado del busto del Generalísimo Francisco de Miranda causó conmoción y
revuelo la madrugada del martes, en la población de Pariaguàn,
municipio Miranda, al sur del estado Anzoátegui.
Trabajadores
petroleros que se concentran en la plaza del prócer que lleva el mismo
nombre, para esperar el transporte que los llevaría a las diferentes
locaciones, hicieron el hallazgo a eso de las 4:00 am, en la plaza en
honor al prócer situado entre las calles Urdaneta y Soublette del sector
que lleva el mismo nombre. Un curioso, que no reveló su nombre, contó que estaba sentando en un banco cuando de repente volteó la mirada y se percató de la cabeza humana.
Alertó a los entes policiales y a la Guardia Nacional Bolivariana que reguardaron el lugar a la espera del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), subdelegación El Tigre.
El comisario Carlos Ratia, jefe de la Policía Municipal de Pariaguán, indicó que en otro lado de la ciudad, específicamente en una ladera del barrio Alí Primera, a unos 300 metros de una laguna, hallaron el cuerpo en posición de decúbito lateral de la persona ajusticiada.
No hubo dudas que se trataba de Rosalio Gamboa Gamboa, de 27 años, apodado “el roso”, quien dirigía una de las más temibles bandas delictivas que operan en jurisdicciones de Miranda y Monagas.
Los sabuesos del Cicpc procedieron a recolectar la cabeza que se le apreciaba laceraciones y cortadas profundas en la parte facial.
Mientras, el cuerpo tenía más de 40 perforaciones de bala y heridas causadas por el arma blanca que utilizaron para decapitarlo.
En la escena del crimen recogieron unas 13 evidencias, entre ellas más de 50 casquillos calibre 9 milímetros.
Trascendió que la orden para ejecutar a Rosalio Gamboa Gamboa fue dada desde el bunker de los pranes del Internado Judicial de Barcelona, ya que una vez que fue cercenada la cabeza escribieron en la arena la palabra “tinoco”, quien funge como “lugarteniente” y líder del recinto.
Asimismo, la violenta muerte habría sido divulgada desde el penal a través de llamadas telefónicas a los jefes policiales.
Móvil y prontuario
El móvil que se maneja es la venganza.
En los dos últimos años Gamboa se propuso a invadir el territorio y negocios ilegales de un poderoso grupo de reos de Puente Ayala, imponiéndose ante los sindicatos. Se dedicaba a la extorsión, secuestros, así como a robar y cometer asesinatos.
Suponen que alguien de su entorno lo traicionó y condujo al sitio donde fue acorralado y ejecutado.
Rosalio Gamboa era investigado por el Cicpc por seis homicidios y plagio, según consta en los expedientes K-15-0383-00447, K-15-0383-00288, K-14-0383-00477, K-15-0383-00504, K-K-15-0383-00166 y K-15-0246-01013, y era señalado en otros crímenes y narcotráfico.
También es mencionado en la privación ilegitima de libertad del comerciante y dueño de la Distribuidora de Hielo, David Rondón y de Julián Lara Alfaro, registrados hace un mes en las parroquias San Diego de Cabrutica y Santa Clara, respectivamente.
Nunca se ceduló, y según, era protegido por oficiales activos de organismos de seguridad del Estado.
Datos
Alejandra Gamboa se negó a ahondar en detalles, pero indicó que su hermano Rosalio vivía en la calle 24 de Junio del sector Alí Primera, en Pariaguàn. Sin embargo, era frecuente que viajara al estado Guárico. La última vez que lo vio fue la tarde del martes.
Alejandra Gamboa se negó a ahondar en detalles, pero indicó que su hermano Rosalio vivía en la calle 24 de Junio del sector Alí Primera, en Pariaguàn. Sin embargo, era frecuente que viajara al estado Guárico. La última vez que lo vio fue la tarde del martes.