Sindicato de Maestros en Anzoátegui estima que 48.840 estudiantes abandonan el año escolar

La deficiencia en las estructuras, baja remuneración a los profesores, necesidad de una educación integral y la poca orientación sexual, estimulan el abandono de las clases en la edad escolar
“La educación popular debe ser el cuidado primogénito del amor paternal del gobierno”, es uno de los pensamientos del libertador, Simón Bolívar, y en Venezuela educar es sinónimo de pasión, entrega y motivación. Así lo expresan quienes se dedican a la tarea de brindar conocimientos en las aulas de clases.

Pero es la motivación el eje de debate en el estado, donde autoridades educativas y maestros, se culpan uno a otro del abandono de las escuelas por parte de la población estudiantil.
En la entidad, existen 1.126 centros educativos y un índice de deserción escolar desconocido, según la Zona Educativa de Anzoátegui (ZE).
Aún así representantes de este organismo reconocen que el problema es real y latente en todas las escuelas. Al mismo tiempo, consideran que una de las razones que influyen en la deserción es la poca creatividad de  los profesores a la hora de dar las clases.
El director de  División y Desarrollo Estudiantil de la ZE, Víctor Sifontes, asegura que “más que necesitar comités que vigilen la presencia o no de los alumnos en las escuelas, se requiere creatividad para mantener al estudiante entretenido y motivado”.
Para Sifontes, el problema de la deserción radica en que los profesores se “obsesionan por llenar a los estudiantes de teoría”, pero muestran poco interés en llamar la atención de sus alumnos e integrarlos a través de actividades que le parezcan atractivas.
“La teoría no lo es todo, porque el muchacho se cansa, se muestra insubordinado, pierde el interés en la materia, se vuelve un distractor, no entra y termina no yendo más a clases. Hace falta motivación y creatividad para atacar la rebeldía y el ausentismo en las escuelas”, sostiene Sifontes.
Pero para el otro sector, quienes necesitan la motivación son los profesores.

Mala remuneración
El presidente del Sindicato Venezolano de Maestros en Anzoátegui (Sivema), Pedro Luis Rodríguez, expresa que a los profesores les falta  estímulo, por la mala remuneración que tienen los educadores.
“Los maestros y profesores se sienten desganados en las aulas. El oficio, que debería ser el mejor pagado porque son quienes forman a los ciudadanos del futuro, es el que menos ingresos percibe, aun por debajo del salario mínimo”, dijo Rodríguez.
El presidente de Sivema formula que esta desmotivación se refleja al impartir clases, y el estudiante lo nota, por lo que ante la presión de la edad y otros efectos que se sitúan en el contexto económico social del país, ejercen fuerza para que los estudiantes pierdan el interés en ir a clases.
De acuerdo a estudios realizados en 2013, explica Rodríguez, el índice de deserción escolar oscila en 12 %, lo que se traduce en que 48.840 alumnos al año abandonan los estudios tomando en cuenta que la matrícula de la educación básica y diversificada es de 407 mil alumnos para 2015.
“Los jóvenes son rebeldes de por sí, y en un mundo globalizado, todos somos partícipes en los escenarios del país. La crisis social la reflejamos todos”, asegura Rodríguez.
Infraestructura deficiente
Para los agremiados de la educación, la falla en el sector se debe, además de los factores económicos, a la falta de estructuras adecuadas a la demanda de la población estudiantil.
La presidenta del Colegio de Licenciados de la Educación en Anzoátegui, Esperanza Matey, alega que el abandono de las aulas es debido a “las condiciones infrahumanas de las escuelas”.
“Hay escuelas que no cuentan con baños en buenas condiciones, no tienen canchas, ni salones para actividades extracurriculares”, agrega Matey. “No se puede motivar a un alumno dándole solo clases, sin herramientas para una educación integral como lo establece la Constitución”, enfatizó la licenciada.
A propósito de esto, el gobernador Aristóbulo Istúriz decretó el 2015 como el año de la educación en la entidad, y se plantea como meta la recuperación de espacios educativos.
Sobre este tema, el delegado de la ZE, reconoce que deben plantearse medidas ya que “cada año se incrementa en más de 12 % la población estudiantil, pero también es cierto que se han inaugurado centros educativos”.
Sifontes reconoció que existen infraestructuras escolares que tienen más de ocho años sin ser culminadas.
“Está proyectada la construcción de nuevas escuelas, pero con el déficit actual en la economía del país, que dificulta la compra de cemento y cabillas, hay que replantearse las soluciones”, dijo Sifontes.
Hacinamiento escolar
El exdirector de Educación de Anzoátegui, Virgilio Heredia, asegura que en la región se necesitan 22 nuevas escuelas primarias y 32 liceos para solventar el problema de sobrepoblación en las aulas de clases, de acuerdo a estadísticas de las organizaciones sindicales del magisterio.
Al respecto, Víctor Sifontes indicó que se plantean soluciones. “Si hay escuelas primarias que solo funcionan en la mañana, se incorporarán la educación secundaria en esa misma estructura. Hay que sincerar los dos turnos”.
“Actualmente se hace un diagnóstico real porque de lo contrario seguimos creando y creando. Más que construir, hay que reasignar los centros educativos”, recalcó.
Sifontes también comenta que así como hay sobrepoblación, existen aulas que tienen bajas matrículas.
“Hay aulas que en nuestros registros aparecen con 38 alumnos y cuando vamos solo hay 8. Se ha planteado que sean 30 alumnos en cada aula, porque el tema del hacinamiento también causa un eventual abandono de estudios”.
Deserción por embarazo
“La deserción y el abandono escolar se minimiza, atacando también el tema de la salud y la prevención del embarazo a temprana edad”, ha dicho Sifontes.
El delegado de la ZE reconoce que Anzoátegui se ubica en el segundo lugar a nivel nacional y Venezuela en el primer lugar en toda Latinoamérica, con respecto al tema del embarazo a temprana edad.
“Se necesita promover la educación sexual en materia de prevención sexual, porque hay un alarmante número de niñas embarazadas, que terminan abandonando la escuela, y en ese sentido, hay un conjunto de actividades encaminadas a bajar los porcentajes”, sostiene Sifontes.
Además, explica que “es difícil presentar cifras”, pero cada vez son más las niñas embarazadas en las aulas de clases y asegura que durante el primer trimestre del año escolar, los casos más alarmantes se dieron entre niñas menores de 10 años.
“Nos hemos encontrado casos de niñas de nueve años en estado de embarazo. Detectamos a tres de 9 años, y este trimestre a dos de 8 años y una de nueve años”, dice de manera confesa.
El presidente de Sivema explica que el Ministerio del Poder Popular para la Educación, “maquilla las cifras, y no presen- ta un informe real del índice de deserción escolar”.
Esperanza Matey exige a la ZE “dar las cifras reales de deserción, con los números de matricula inicial y final, al culminar este año escolar, para conocer el porcentaje real y, desde la creación de las mesas de diálogo, atacar integralmente las causas del problema”.
Escalas salariales
En 2012 el salario mínimo estaba en Bs. 2.047 y un docente devengaba Bs. 3.271.
En 2013, aunque el sueldo base se estableció en Bs. 2.072 la remuneración percibida por los educadores subió a Bs. 4.080.
Y apesar que se había dado un avance, en 2014 y hasta mayo de 2015 se determinó un aumento a 6 mil 466 bolívares para los profesores, no obstante había subido en 70 % la paga mínima en este período.

ElNorte.com.ve / Yosemarys González / ECS