Usuarios aseguran que ahora el problema no es conseguir los alimentos, sino llegar a sus casas con ellos
“Hace una semana salía de Makro después de hacer mis compras y unos
motorizados me bajaron la licra y cuando solté las bolsas para subirme
la ropa salieron corriendo con mis alimentos”, fueron las palabras de
Isabel Rojas, un ama de casa que se encontraba en la cola de Limpiatodo
en Lechería.
Según algunos usuarios, ahora el problema no es conseguir los alimentos, sino llegar a sus casas con ellos.
“Antes uno se preocupaba por conseguir el establecimiento que iba a vender el producto que necesitaba, ahora el problema viene después de realizar la compra, pues uno viene con las bolsas y pasan los motorizados y te las arrancan”, señaló Rojas.
“Antes uno se preocupaba por conseguir el establecimiento que iba a vender el producto que necesitaba, ahora el problema viene después de realizar la compra, pues uno viene con las bolsas y pasan los motorizados y te las arrancan”, señaló Rojas.
Aseguró que este tipo de situaciones se presentan cuando hay
demasiada gente en las colas. “Yo por lo menos he visto que lo han hecho
en Makro y en Limpiatodo de Puerto La Cruz, incluso puede haber
policías por la zona pero los malandros son más astutos que ellos”,
puntualizó.
Por su parte Aura Mejías, otra usuaria que se encontraba en la fila
de Limpiatodo en Lechería, comentó que para evitar estos robos recurren a
esconder la mercancía.
“Yo por lo menos siempre cargo un bolso grande y ahí voy metiendo
todo lo que compro, sobre todo los productos que son más difíciles de
conseguir, como la leche en polvo y los pañales desechables”, apuntó.
También expresó que hay una modalidad y es que siguen a la persona
desde un carro y cuando no hay mucha gente se baja uno de los
antisociales apunta con un arma y pide las bolsas con la comida. “Ahora
no te piden dinero, ahora tienen más valor los alimentos”, dijo.
Más seguridad
Los ciudadanos que están acostumbrados a realizar las compras en el
hipermercado Makro ubicado en Puerto La Cruz, manifestaron que la poca
seguridad que hay en el lugar se presta para cualquier asalto.
Rosa Martínez expresó que siempre lleva con ella un pequeño saco, al
momento de adquirir los productos corre hasta la parada para evitar ser
asaltada.
Carmen Rodríguez contó su experiencia, recordó que hace unas semanas
al salir del área del estacionamiento, unos motorizados la siguieron y
le arrebataron la mercancía.
“Los usuarios debemos esperar para poder ingresar a Makro, tras más
de dos horas aguardando, siempre hay gente rondando con malas
intenciones”. El ama de casa solicitó mayor presencia de funcionarios de
la Guardia Nacional.
Aumentan
Los fines de semana de descanso se acabaron para los anzoatiguenses.
La mayoría de los pobladores aprovechan los días sábado y domingo para
hacer sus compras. Desde las 4:00 de la mañana, los usuarios se
trasladan a los distintos comercios y supermervados para poder adquirir
los rubros que no pudieron obtener en la semana.
ElNorte.com.ve / K. Fernández/J. Pinto